Siempre
he creído que toda realidad futura se eleva sobre cimientos de ideales y
utopías. Sin duda, soñar es tarea fecunda. Dejaría de existir si no tuviera
por delante desafíos que involucren por sobre todas las cosas, contribuir
dentro y fuera de mi profesión al desarrollo ético del hombre.
(Conferencia "Ciencia Educación y Desarrollo", Universidad de Tel Aviv,
mayo de 1995)
Debe entenderse que todos
somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a
veces significativas. Procuremos entonces enseñar con el ejemplo.
(Conferencia "Ciencia Educación y Desarrollo", Universidad de Tel Aviv,
mayo de 1995)
Todos somos culpables, pero si hubiera que
repartir responsabilidades las mayores caerían sobre las clases dirigentes.
¡Si resurgiera San Martín caparía a lo paisano varias generaciones de
mandantes!.
(De Recuerdos de un médico rural)
La ciencia es una de las
formas más elevadas del quehacer espiritual pues está ligada a la actividad
creadora del intelecto, forma suprema de nuestra condición humana.
(Conferencia "Ciencia Educación y Desarrollo", Universidad de Tel Aviv,
mayo de 1995)
La ciencia es la expresión
de una necesidad inherente al ser humano y, en todo caso, está ligada a la
función superior de su naturaleza inteligente: la capacidad de crear.
(Conferencia "Ciencia Educación y Desarrollo", Universidad de Tel Aviv, mayo
de 1995)
Proceder con honestidad en
aras de la dignidad del hombre es el compromiso más trascendente en nuestro
corto paso por este mundo.
(Conferencia "Responsabilidad social del universitario de nuestro tiempo",
Universidad Católica de Córdoba, septiembre de 1981)
Ha
llegado el momento, insisto, de detener el girar constante de nuestro planeta.
Examinarlo, examinarnos, hacer el diagnóstico correcto y buscar todos juntos
el tratamiento adecuado. Sólo lo lograremos si entendemos que estamos
convocados por un compromiso ineludible: debemos luchar por una sociedad más
justa y equitativa, sin prejuicios de ninguna índole. Sólo lo lograremos si no
nos apartamos nunca de los lineamientos éticos basados en el respeto a la
dignidad del hombre.
Debemos trabajar, trabajar y trabajar con pasión. Siempre habrá tiempo para el
ocio fecundo, en beneficio de todos. Hemos de esforzarnos para mejorarnos
individualmente pero entendiendo que formamos parte de una sociedad que
demanda nuestra participación. Cuanto más destacada sea nuestra posición
individual más grande será nuestro compromiso social. Ha llegado la hora de
trabajar con humildad y modestia verdaderas. Hay que aprender a no marearse
con las alturas de la montaña. En la montaña de la vida nunca se alcanza la
cumbre.
(Mensaje de René Favaloro a los estudiantes reunidos en Glacier Park Lodge,
Montana, Estados Unidos, 1993.
De "Don Pedro y la educación")
Si no tomamos conciencia del
desastre ecológico que el hombre ha desatado en nuestro planeta -la Argentina
no queda excluida- las consecuencias serán terribles. (...) Todos debemos
comprometernos a luchar sin descanso por la rehabilitación del aire, el agua y
la tierra.
(De "De La Pampa a los Estados Unidos")
Los progresos de la medicina
y de la bioingeniería podrán considerarse verdaderos logros para la humanidad
cuando todas las personas tengan acceso a sus beneficios y dejen de ser un
privilegio para las minorías.
(Buenos Aires, Congreso de Bioingeniería 1999)
Estoy convencido de que a
esta sociedad consumista, cegada por el mercado, la sucederá otra que se
caracterizará por el hecho trascendente de que no dejará de lado la justicia
social y la solidaridad.
(Congreso de Bioingeniería 1999)
En cada acto médico debe
estar presente el respeto por el paciente y los conceptos éticos y morales;
entonces la ciencia y la conciencia estarán siempre del mismo lado, del lado
de la humanidad.
(Congreso de Bioingeniería 1999)
Es necesario insistir una
vez más que si no estamos dispuestos a comprometernos -principalmente los
universitarios- a luchar pos los cambios estructurales que nuestro país y toda
Latinoamérica demanda -principalmente en educación y salud- seguiremos siendo
testigos de esta sociedad injusta donde parece que el tener y el poder son las
aspiraciones máximas.
(De "Recuerdos de un médico rural")
¿Escucharemos alguna vez los
mensajes que nos legaron con sus vidas y sus libros Sarmiento, Hernández,
Hudson, Mallea, Martínez Estrada, Agustín Álvarez, Luis Franco, Julio Irazusta,
Henríquez Ureña (por no citar sino algunos pocos) o seguiremos siendo testigos
de la decadencia de la sociedad de consumo?
(De "Recuerdos de un médico rural")
Por sobre todo deseo mostrar
cómo, mediante una planificación ordenada, con decisión y tremendo esfuerzo,
pudieron realizarse cambios a nivel comunitario que hoy, luego de muchos años,
siguen teniendo en mí una vivencia real y cercana quizá porque representan la
parte más importante de mi vida, la que ha dejado a través de profunda
convivencia huellas que son imborrables en el fondo de mi alma.
(De "Recuerdos de un médico rural")
Existe en el país enorme
cantidad de tierra improductiva -mucha de ella fiscal- a la que hay que
agregar en estos últimos años centenares de miles de hectáreas que están allí,
al lado de los diques construidos desde Cabra Corral hasta El Chocón,
esperando la mano del hombre para derramar el agua y traer progreso al país.
Sabemos, por ejemplo, que medio millón de hectáreas bajo riego en California
produce la inmensa mayoría de vegetales que consumen los 220.400.000
habitantes de Estados Unidos de América. Es fácil predecir lo que se podría
hacer transformando más de dos millones de hectáreas dormidas al pie de
nuestros lagos con el esfuerzo mancomunado del hombre y del Estado.
(De "Recuerdos de un médico rural")

De mi abuela materna heredé
un gran amor por la tierra; no podía vivir sin un huerto. Desde muy pequeño la
acompañaba por las tardes a trabajar en la quinta familiar. Doña Cesárea fue,
sin duda, una de las grandes mujeres que he tenido la suerte de conocer, quizá
la mejor. Se ocupaba de todo lo que correspondía al quehacer de la casa en
aquellos tiempos y todo lo hacía con amor. Sin proponérselo, era el verdadero
centro de la familia. Vivía para ella y para su hombre, mi abuelo, quien podía
jactarse ante sus amigos que hasta sus calcetines estaban tejidos por su
mujer. Excepto en los días de lluvia, terminaba su tarea diaria en el huerto.
Se entretenía y era feliz descansando -porque se descansa cambiando de tarea-,
entremezclada con sus vegetales y frutales. Cuando regresaba de su trabajo, mi
abuelo nos aco mpañaba. Conocía el arte de injertar y así se podían ver
higueras que producían dos o tres variedades diferentes o un duraznero
injertado con damasco o un ciruelo que, en una misma planta, producía frutos
renegridos junto a otros de color amarillo dorado. La huerta estaba salpicada
por muchos árboles frutales, que mi abuelo cuidaba con esmero. Con él aprendí
los secretos de la poda, que comenzábamos en julio; cada variedad tiene los
propios. El saber conservar en cada una los tallos fructíferos nos permitía
saborear, durante el verano, infinidad de gustos que aumentaban la exquisitez
por su frescura.
(De "Recuerdos de un médico rural")
Estoy convencido de que la
única manera de rescatar y preservar a los hijos de la villa miseria es con
escuelas hogares. ¿Qué podemos esperar de semejante promiscuidad que engendra
el alcoholismo, el abuso sexual y el incesto, el robo, la riña y el asesinato?
De ahí saldrán los resentidos sociales y el caldo de cultivo para doctrinas
foráneas tan perjudiciales. En estos días en que tanto hablamos de la
Universidad , yo creo que hemos perdido el derrotero en cuanto a prioridades
en la enseñanza. Nos debería preocupar más la primaria y la secundaria -pues
es en la niñez y en la pubertad cuando se forma el ciudadano del futuro- que
la universitaria que si se la analizara en profundidad tendría que rendir
cuentas al país por su ineficacia.
(De "Recuerdos de un médico rural")
Durante
los años que viví en Jacinto Aráuz, en el camino de regreso a mi casa, con
frecuencia me dejaba cautivar por los hermosos atardeceres -los atardeceres de
La Pampa son realmente fascinantes, quizás por el clima seco y los fuertes
vientos que golpean sobre las nubes- . En esas ocasiones, detenía el auto en
medio de la ruta y, mientras el cielo se encendía con colores tornasolados que
cambiaban a cada momento, mis sueños y utopías se entremezclaban con las
nubes. En esos momentos imborrables la injusticia social ocupaba un lugar en
mi mente y desde entonces nunca dejó de ocupar ese lugar.
(De la Conferencia Internacional Paul D. White, noviembre de 1998)
Vivo
enraizado con mi país. Pero quizás por mi devoción a San Martín, Bolívar,
Sucre y Artigas a veces sufro más como latinoamericano que como argentino, a
pesar de estar machimbrado con mi tierra.
(De la conferencia "Marginalidad y pobreza de cara al tercer milenio",
Universidad del Litoral, noviembre de 1997)
Nunca recibí distinciones a
título personal. Para mí el "nosotros" siempre estuvo por encima del "yo".
(De la conferencia "Marginalidad y pobreza de cara al tercer milenio",
Universidad del Litoral, noviembre de 1997)
El medio ambiente se
encuentra en estado de emergencia y los efectos de esta degradación amenazan
la seguridad económica, alimentaria y sanitaria
de los habitantes del planeta, en especial, de los más pobres. Una vez más se
hace evidente la diferencia entre ricos y pobres; si los países pobres
consumieran tanto como los países industrializados, se necesitarían diez
planetas semejantes para abastecer a todos.
(De la Conferencia
del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto de 1999)
La prevención y el control
de enfermedades son fundamentales para el mejoramiento continuo de la salud de
la población. Para ello se deben tomar medidas destinadas a producir cambios
en el nivel de vida de las poblaciones marginadas y eliminar las desigualdades
evitables e injustas en términos de salud y bienestar individual y colectivo,
demanda persistente y creciente de las sociedades latinoamericanas.
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto
de 1999)
En el Congreso de Angostura
de 1819, Bolívar decía que América debe razonar y pensar un mundo nuevo en el
que La República sea "eminentemente justa, eminentemente moral, que encadene
la opresión, la anarquía, la culpa, que haga reinar la inocencia, la
humanidad, y la paz, que haga triunfar bajo el imperio de las leyes
inexorables, la igualdad y la libertad".
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto
de 1999)
Artigas, otro hombre
excepcional, exigía un lugar para obreros, indios, mestizos y humildes y
resentía poderosamente el privilegio y las pretensiones de las clases altas.
Fue uno de los primeros caudillos políticos que reconoció los peligros que el
libre comercio planteaba a las naciones sudamericanas y fue también el que
propuso considerar a América como patrimonio mítico, una tierra destinada a
ser algo más que un simple apéndice de Europa.
(De la Conferencia del Congreso Interamericano de Cardiología, agosto
de 1999)
La prevención debería ser el
aspecto más trascendente de nuestra especialidad. Estoy seguro de que, en el
futuro, se harán menos angioplastias y menos cirugías de revascularización. La
prevención, junto con los adelantos de la biología molecular relacionados con
la genética, permitirán disminuir la incidencia de las enfermedades
cardiovasculares.
(De la Conferencia internacional sobre la salud del corazón en los
países en desarrollo. Una agenda para la acción para el siglo XXI, Nueva
Delhi, India, 1999)
Es imprescindible organizar
la cooperación internacional entre los países desarrollados y en desarrollo y
luchar todos juntos por una sociedad mejor, con mayor equidad y justicia
social, que haga posible respetar y defender -junto con las demás conquistas
sociales- el derecho inalienable del hombre a gozar de buena salud.
(De la Conferencia internacional sobre la salud del corazón en los países en
desarrollo. Una agenda para la acción para el siglo XXI, Nueva Delhi, India,
1999)

¿Cuándo se concretarán los
deseos de San Martín, Bolívar, O'Higgins, Sucre y tantos otros? A la falta de
una hermandad solidaria, que debería basarse en su propia cultura, se agrega
la carencia de una adecuada interrelación económica.
¿Alguien ha pensado alguna vez lo que significaría que los países
latinoamericanos con reservas incalculables de agua, bosques, cereales,
ganado, hierro, cobre, estaño, petróleo y enormes extensiones de tierra
virgen, con principios sólidos -exlcuyendo falsos nacionalismos, ya que el
verdadero dice que cada país mantenga, como es lógico, sus particularidades-,
se unieran estructuralmente para que, de una vez y para siempre, ocupemos un
lugar en el mundo?
(De "¿Conoce usted a San Martín?")
A mi entender lo que más
debe preocuparnos es volver a despertar en los niños y en los adolescentes los
valores esenciales, sin los cuales poco importa su capacitación técnica o
profesional. Es indudable que la única manera posible es por medio de una
sólida formación humanística. Una vez más, entendámonos bien, como lo
estableció con claridad don Pedro Henríquez Ureña: humanismo militante con
profundo contenido social en defensa de la libertad y la justicia. La
educación estará permanentemente centrada en la búsqueda "del hombre libre
abierto a los cuatro vientos del espíritu", entendiendo que el goce de la
libertad individual conlleva un compromiso social en procura de un ideal, una
utopía, "el ideal de la justicia" en busca de la "magna patria", "la tierra de
la promisión para la humanidad cansada de buscarla..."
(De "Don Pedro y la educación")
Es
imposible aceptar que la supervivencia de esta democracia liberal consumista
de occidente -consecuencia del derrumbe de los regímenes comunistas- sea el
final de la historia, como lo pretendía Francis Fukuyama en 1989. La presencia
de los fundamentalismos religiosos, los exagerados nacionalismos, el
desarrollo económico sin equidad priorizando el enriquecimiento desmedido, la
falta de compromiso social como resultado del individualismo "light" que sólo
busca tranquilidad y satisfacciones inmediatas, el mercantilismo internacional
con la explotación de mano de obra barata, la cultura de la música rock, los
videojuegos y las videocaseteras, el progreso científico sin respeto por la
naturaleza y aun hasta por sus propios semejantes (para citar unos pocos
ejemplos de las graves falencias) nos indican que a la Perestroika sobrevendrá
-no tengo dudas- una "Smithtroika" o una "Jonestroika", como suelo decirles a
mis innumerables amigos norteamericanos.
(De "Don Pedro y la Educación")
Estoy absolutamente seguro
de que el cambio de rumbo sólo puede lograrse a través de la enseñanza. Sus
objetivos principales son:
- Consolidación de los
principios éticos del hombre
- Profundización de la
democracia
- Construcción de la
identidad nacional y unidad latinoamericana
- Generalización de la
justicia social
- Transformación económica
con elevación de los índices de productividad y mayor equidad distributiva
(De "Don Pedro y la educación")
12 de Julio" Día Nacional de la
Medicina Social" en homenaje al
natalicio del Dr. René G. Favaloro- Ley-
.25.598 Dec. 614/04
Iniciativa, Cruzada Solidaria " A
Corazón Abierto"- Fundadores:
Miembro Honorario: Prof. Dr. José M.
Mainetti
Sras-
María A. Querol Visconti
María Teresa Varela
Leticia Rivadeneira
Susana Rezzónico
Volver a página Dres.Mainetti-Favaloro